Amor de sábado en la mañana
Hace 3 horas



Este video fue el culpable de innumerables pesadillas de este monero cuando era un niño, casi puberto.
Durante mucho tiempo, esta fue la vista que tuve. Por esos rumbos vivía. Era un jovenzuelo que creía en el amor y en los Ovnis. Después me creció el bigote y nada volvió a ser igual.
Por aquí compraba mis materiales para dibujar y pintar. También están los lugares en donde mejor me han fotografiado (tamaño infantil o en ovalito) para los certificados de primaria, secundaria, preparatoria y la escuela esa de computación e inglés de la que reprobé por faltas (a la moral)
Nunca me había fijado en esa palma o palmera que está ahí. Seguramente porque siempre que paso por este lugar me lamento (y la mento) por las condiciones en las que están las casas viejas que se están desmoronando.
Aunque viéndolo bien, creo que estas casas de adobe no se recuperan ni con Adobe Photoshop. (osea, fue un chiste ¿se entendió?)
En el norte, si vas al billar no puedes entrar con sodas (refrescos) porque básicamente eso es de señoritas y pues las señoritas no van al billar. Bueno, al menos a éste que por una módica suma de dinero te prestan el baño para que hagas pipí de pie.
Ésta es una de las pocas estatuas que tienen sentido y no lastiman la vista. Es Monsieur D' Artagnan, capitán de la guardia de mosqueteros de Luis XIV de Fran... no, espérense, ya me hice bolas... ¡a la Wikipedia!
Este... lo que pasa es que Antonio De Deza y Ulloa, fundador de la ciudad de Chihuahua se vestía como mosquetero. Pero en realidad, como se puede observar, él fue quien dijo algo así como: "...y la ciudad de Chihuahua la hacen aquí (nótese la mano derecha) y cuidadito con andarla llenando de estacionamientos, estatuas chafas y... ¡y quítenme estas pinches palomas zurradoras!
Y como por aquí no hay ni una triste tienda en donde vendan cigarros, observemos este edificio que han dejado morir y que no tardan en tumbarlo para hacer otro estacionamiento.
O este otro que seguramente se ha de estar cayendo por dentro y en la noche se aparece el espíritu del arquitecto que lo construyó y se pone a llorar desconsoladamente...
Esta es la avenida de la ciudad que más me gusta y por eso paso corriendo como alma que lleva el diablo, bueno, por eso y porque ya me acordé donde venden cigarros por ahí cerca.
Este es un punto obligatorio en el pueblo. Cuando vengan los invito. Al cabo ya dejan entrar mujeres. Así es, todavía hasta hace poco, como en el viejo oeste, había cantinas que eran propiedad exclusiva de hombres. Pero desde que ciertos hombres van a las estéticas, ciertas mujeres tomaron venganza. Ash, estaríamos mejor con... Juanito.
Snif.
